Si bien sigue habiendo, y va a seguir habiendo, mucha tela para cortar con respecto a nuestro viaje al casamiento del Yayo, hay varios hitos que vale la pena rescatar antes de que el olvido los absorva, o peor aún, se conviertan en leyendas urbanas tan tergiversadas que sea imposible separar la verdad de la mentira.
Aquí van:
* La ya legendaria mesa 7, que llegó a la situación impensable de pedir que la banda cursi romanticona toque más temas de Franco de Vita y corearlos a todo pulmón.
* El piyama de Gandalf.
* La pelea de Homero y Juan por una cama.
* El asadasonononón que nos comimos cuando llegamos.
* El atuendo de viaje del Flaco, porque "quería viajar cómodo".
* Gusa y Homero bailando como dementes en pleno Talampaya.
* El hotel 7 estrellas en el que se alojaron Chala, Joaco y Gastón.
* Hernán y el Negro haciendo cuacharita en la matrimonial.
* Gusa pasando en la ruta a Homero y a Hernán, pisando el Corsa del Flaco a 160 por hora.
* Las zapatillas del Enano.
* Los "atajos" de Homero.
* El Chino muy serio haciendo de testigo.
* Encontrarlo a Gandalf en el camino de vuelta, manejando con música clásica en el stereo y con el padre al lado, vestido de traje.
* Lo lindo que era meterse a bañarse en la ducha tapada con la mugre de todos los anteriores.
* Homero cortando el pan como si estuviera haciendo lo propio con su miembro.
* Gandalf bailando cuarteto.
* Algunas frases célebres del viaje:
"Vos llegaste último así que callate".
"Esta noche me como un pendejo".
"Chino mala onda, Chino mala onda".
"Feliz cumple Paula!!!!".
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